Todos conocemos parejas que mantienen una relación tormentosa, pero ninguna de ellas se equipara a la que viven los aficionados al futbol mexicano y la Femexfut. Su amor al balompié los une y es ese sentimiento el que les impide romper todo vínculo.
El aficionado, deseoso de hacer crecer ese amor, le exige a la FMF que cambie, que le brinde una mejor liga, un futbol de mayor nivel, más apasionante y más competitivo, pues le gustaría presumir ante sus amigos, aficionados de otras ligas mundiales, que su amor es el mejor de todo el planeta. La FMF decide pedirle un tiempo para reflexionar, consciente de que no quiere perder al aficionado, después de unos meses lo cita para el tan esperado reencuentro.
FMF le propone empezar de cero e iniciar una Nueva Liga, en la que podrían tener un amor más fuerte alimentado por un nuevo torneo de Copa con compañeros de Primera División, Liga de Ascenso y Segunda División, equipos que se deslindan, pero no se divorcian de la Federación. Le promete evitar que sus amigos, los árbitros, sigan interfiriendo en su relación, promete buscar algunos patrocinadores que le permitan sostener un mejor nivel de vida, así como una nueva forma de evaluar su amor de acuerdo al reparto de puntos, este último punto aún no ha sido aprobado por su madre, la FIFA.
Las supuestas modificaciones llegan, toda la familia del aficionado se percata de que es un engaño, pero él está cegado y decide brindar una oportunidad más a la FMF, pues prefiere mantener esa relación tormentosa antes que perder al gran amor de su vida, el futbol.
La promesa de amor…
Hay un horizonte de tres años para alcanzar unas metas que se han definido y durante todo ese tiempo serán testigos de una serie de modificaciones en lo que principalmente se busca un beneficio para los aficionados.
Decio De María.