Todos alguna vez hemos tenido un perrito al que amamos con todo nuestro corazón, los años pasan, nuestro amigo envejece, enferma y deja de ser el juguetón que nos arrancó un par de gritos y muchas sonrisas con todas sus travesuras… hasta que llega el momento en que debemos despedirnos. Esa misma situación ocurre con toda clase de animales, incluyendo a los Tecolotes.
Los Tecos, equipo del futbol mexicano y representante de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) llevaban años padeciendo de una enfermedad terminal a causa de las malas decisiones de su directiva y de la falta de buen futbol, por lo que algunos aseguran que el descenso de este equipo fue, como diría Gabriel García Márquez, la “Crónica de una muerte anunciada”.
El equipo de la UAG vio la luz de la Primera División del futbol mexicano en 1975 y a pesar de haber conseguido un título (en la Temporada 1993-94 frente a Santos), un subcampeonato (Clausura 2005 ante América), y haber calificado a 24 Liguillas, se puede decir que siempre fue un conjunto enfermizo por lo que sus 37 años de permanencia en el máximo circuito se traduce en una eterna lucha por la supervivencia.
En el Clausura 2005, sus seguidores se sintieron aliviados, pues al parecer el tratamiento otorgado por Daniel Guzmán por fin había curado a los Tecos y los había llevado a jugar una final ante las Águilas de América, sin embargo sufrieron una recaída ya que fueron derrotados por 7-4.
Los problemas siguieron presentes en la institución, tanto que el 25 de mayo de 2009 el dueño José Antonio Leaño decidió cambiar el nombre de los Tecos de la U.A. de G, por el de Estudiantes Tecos, con el objetivo de lograr una mayor identificación con el plantel universitario así como el de colar al equipo en los primeros puestos del futbol nacional.
Nada de esto funcionó y en este Torneo Clausura 2012 los Estudiantes Tecos tuvieron que despedirse de la Primera División, dejando a Jalisco sin representación universitaria en el máximo circuito del balompié azteca. Es así como nosotros también tenemos que decirle adiós a un equipo que sufrió durante muchos años y se mantuvo en una lucha constante por mantenerse con vida, se negaba a irse a pesar de tener una “muerte anunciada”
Las palabras del adiós…
Es una tristeza muy grande. Sin duda todo el torneo fue muy complicado, desde el torneo anterior, todas las situaciones que sucedieron con los supuestos inversionistas que desestabilizaron mucho al equipo, a los jugadores, los técnicos y entonces nos causo más problemas que beneficios. Este último partido fue consecuencia de muchas cosas que se manejaron por cuestiones extra futbol y sin duda nos causó mucha tristeza.
Carlos Leaño, presidente de los Estudiantes Tecos.