El video sensación del momento ha causado comentarios en diversos sentidos en la red. Mientras unos hablan de lo fuertes que pueden parecer las imágenes, a otros no les causan mayor impacto.

En primer lugar creo que lo que más podría impactar es que los grandes problemas del país sean interpretados por niños, eso de entrada te hace bajar tus defensas y te enternece la situación. Y es válido porque ves el reflejo de México en sus actuación y luego de manera clara te dicen que ellos no quieren ese futuro. El mensaje es válido. Los niños, dijeron algunos, no tienen voz ni voto y puede ser cierto hasta cierto punto.

No tienen voz porque, como niños, los adultos nos empeñamos en protegerlos y en restar importancia a su opinión por la falta de madurez que su edad implica. Pero por otro lado no podemos ser ingenuos y creer que no se dan cuenta de la situación que atravesamos. El que creamos que no tienen voz, no implica que en sí no la tengan.

Y de alguna manera el mensaje que vemos es el mismo que nosotros queremos darle a los candidatos, ¿van a cambiar realmente al país? SI nosotros se los decimos y nos dan la vuelta, lo que el video gracias a su viralidad logra es que saldrá en las preguntas que se le hagan a los candidatos y ahí sí deberán pronunciarse. El objetivo se ha logrado.

Por otro lado también se critica a quienes están detrás de la organización que ha impulsado el video, Nuestro México del Futuro. Entre sus participantes hay empresas como El Palacio de Hierro, ICA, la CFE, ILSE; la Anáhuac, la Asociación Alto al Secuestro, entre muchas otras. Estas críticas dicen que este es un intento más de instituciones que con la reforma electoral se quedaron sin poder contratar tiempos en radio y tele para dar a conocer su agenda e influir de alguna manera en la elección.

Y después del furor por el video, llega la calma. ¿De verdad organizaciones publicando videos como este van a cambiar al país? ¿Vamos a cambiar mientras criticamos su validez? Lo dudo. Más allá de nuestros gobernantes, como dicen por ahí, “las únicas derecha e izquierda que nos sacarán adelante son nuestras dos manos chambeando”. Aunque tampoco está de más exigir a los gobernantes que cumplan, no es lo único.

Marco Antonio Gómez Lovera

Editor en Jefe de La Coctelera. Economista por la Universidad Panamericana. Escribo en Dinero en Imagen, Vivir México, alfProducciones y Bits en Imagen.


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