Desde que era pequeña siempre estuve interesada en el tema de la censura. Recuerdo que en alguna de mis lecturas me enteré de la forma en que algunos ex presidentes mexicanos, como Díaz Ordaz, Echeverría, López Portillo y De la Madrid reprimían a los medios de comunicación para evitar que saliera a la luz pública los errores y las barbaries que cometían… ¿Críticas al gobierno?, jamás se publicaban. Puedo sentirme ‘afortunada’ porque no fui testigo de un hecho similar, y es que la censura ya no existe; lo de hoy es que los empresarios decidan vetar a periódicos con el apoyo de las grandes instituciones.
Es un secreto a voces el que los dueños de los equipos de futbol son los que toman las grandes decisiones en torno a la Federación Mexicana de Futbol, pero lo que sorprende es que ahora se unan, por petición de Jorge Vergara, dueño de Chivas, para acusar a un diario deportivo de publicar mentiras y notas tendenciosas, razón por la cual tomaron la resolución de vetar a este medio de todas las actividades de los distintos clubes de la Primera División, a excepción de los pertenecientes a alguna casa de estudios (UNAM, UAG y UANL) y Toluca.
Esta decisión del Club Guadalajara, respaldada por la Femexfut y 14 equipos, fue aplaudida por quienes luchan contra los medios tendenciosos y amarillistas, pero fue repudiada por aquellos amantes de la libertad de expresión. Ante esta polémica, lo único que es evidente es el gran poder y la poca tolerancia que tiene la directiva rojiblanca, misma que con la mano en la cintura puede hacer callar a aquellos periodistas que no escriben lo que a sus miembros les gustaría leer.
Ambos frentes de esta batalla, podrán dar sus argumentos y todos somos libres de tomar o no una postura, pero lo que no podemos negar es que, aunque ni Chivas ni la Femexfut tomaron por la fuerza las instalaciones del periódico, ni prohibieron la publicación del mismo; en el fondo esta decisión tiene el mismo objetivo que la antigua censura del gobierno mexicano: callar aquellas voces incómodas.
Imagen: A Contracorriente