[SEGUNDA DE DOS PARTES]
BARRANCA DEL MUERTO
Esta estación recibe su nombre gracias a —la muy transitada— Avenida Barranca del Muerto, cerca de donde podemos encontrar el conjunto de vecindarios que reciben el nombre de “Las Águilas”.
Hace algún tiempo, en lugar de avenida existía una barranca que tenía una profundidad de alrededor de 15 metros que, según se dice, fue originada por el volcán Xitle en una de sus erupciones. Los terrenos de Mixcoac eran ambicionados por carrancistas y zapatistas, lo que ocasionaba enfrentamientos que dejaban un sinfín de muertos. A falta de espacio y de tiempo, la barranca terminó siendo un medio muy útil para depositar los cuerpos carentes de vida. Tiempo después comenzaron las leyendas, en las que ciertos vecinos anunciaban que una que otra vez se les había aparecido un muertito.
ATLALILCO
La imagen representa un pozo de agua ya que en lengua náhuatl Atlalilco significa “donde se contiene el agua”.
En tiempos pasados, Iztapalapa estaba organizada en ocho barrios, cada uno se dividía en dos medios pueblos; Culhuacán, Iztapalapa, Acatitla, Mexicaltzingo eran algunos de ellos, así como Axomulco y Atlalilco. Con el paso del tiempo aquellos pueblos fueron recibiendo grandes concentraciones urbanas, convirtiéndose en colonias y perdiendo así el nombre original de su barrio, dejándolo solo en el recuerdo.
BALBUENA
Bernardo de Balbuena fue un poeta español que nació por ahí de 1568 en Valdepeñas, “famoso” por publicar el poema Grandeza Mexicana en el año 1604, donde este —no tan célebre— poeta elogió más de una vez la capital del Virreinato. Tan bueno fue que lo único que recordamos de él es su apellido, que justamente da nombre a la estación de la línea 1 del Metro.
Localizada en la delegación Venustiano Carranza, la imagen representa las flores del Jardín Balbuena, jardín ubicado en aquella zona que en 1948 empezó a dar dotes de urbanización y que gracias a Ernesto Peralta Uruchurtu —en 1958— se convirtió en zona de uso habitacional, donde se construyeron departamentos y casas de carácter popular.
TAXQUEÑA
Ahora toca el turno de una de las estaciones que conozco —y no por gusto— como la palma de mi mano: Taxqueña. La estación hace referencia a la Av. Taxqueña, donde se encuentra ubicada. ¿Por qué representa una luna? Verán, Culhuacán es el nombre del pueblo que existió antes de la llegada de los mexicas al valle de México. Los grupos que salieron de Teotihuacán, después de su caída, formaron los asentamientos de Culhuacán, adoradores del sol y la luna. Al ser conquistados por los mexicas, estos últimos heredaron el culto a aquellas deidades.
Taxqueña, por otra parte, es el gentilicio de Taxco, que significa “lugar del juego de pelota” y que es uno de los centros turísticos —incluso considerado como pueblo mágico— más importantes de la región de Guerrero, de donde una que otra vez, algún familiar nos trae algún recuerdito de plata.
Queramos o no, el Metro es uno de los transportes más eficientes que tenemos en la ciudad, dicen por ahí que es uno de los más limpios del mundo. Nos ofrece muchas ventajas: viajar en metro es una manera segura de transportarse en comparación a otros medios; es hasta cierto punto ecológico porque es masivo; nos ofrece toda una experiencia cultural y etnomusical ya que converge todo tipo de gente, todo tipo de pensamiento. Hasta teatro hacen, dice un amigo. Y como reflejo de nuestra identidad no está de más conocerlo un poco más a fondo, indagar en su pasado histórico y recorrer, de vez en cuando, una que otra línea desconocida, ya que, con tres pesitos, ¿quién necesita salir de la ciudad para viajar?



